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jueves, 20 de junio de 2013
viernes, 5 de abril de 2013
viernes, 9 de noviembre de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Oda al Gato
Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.
El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.
No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.
Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.
Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.
El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.
No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.
Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.
Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.
viernes, 3 de junio de 2011
Lo mataron?
La Justicia chilena acogió a trámite la querella presentada por el Partido Comunista de Chile (PC) para que se investigue si el poeta Pablo Neruda, fallecido el 23 de septiembre de 1973, fue asesinado o murió debido al cáncer que padecía, confirmaron ayer fuentes judiciales.
El juez encargado del caso, Mario Carroza, que también encabeza la investigación para aclarar la muerte ardel presidente Salvador Allende (1970-1973), ordenó que se lleven a cabo todas las diligencias solicitadas por el PC.
martes, 26 de abril de 2011
El misterio del Poema 20
POR OSCAR HAHN. Tomado de Suplemento Cultural de http://www.lahora.com.gt/
¿A qué se debe la sostenida y multitudinaria popularidad del poema de Neruda? ¿Tienen razón quienes lo critican?
Entro en cierta página de YouTube y veo que tiene más de 10.000.000 de reproducciones. Repito: Diez millones. ¿El último hit de Lady Gaga, U2 o Justin Bieber? No. Es el "Poema 20" de Pablo Neruda, leído por el actor argentino Arturo Puig. Y eso, sin contar las reediciones del poema en innumerables libros impresos en castellano y en cuanta lengua existe. Más notable aún si consideramos que casi todas las composiciones de otros poetas, escritas en la misma época del "Poema 20", ya están perfectamente obsoletas y han pasado al olvido. Interesante, además, que ocurra con este poema que fue descalificado, y sigue siéndolo, con el lugar común de que no es un poema, sino un bolero, es decir, un texto supuestamente facilón, sentimentaloide y cursi; argumentos que serían abonados justamente por aquello de los diez millones. Esa descomunal cantidad de visitantes -se dice- jamás se interesaría en algo verdaderamente significativo y profundo. Lo que no explican es por qué otros poemas que podrían ser criticados sobre la misma base que el de Neruda no tienen ni remotamente el récord que ostenta el "Poema 20". O, dicho en otros términos, ¿qué encierran los versos de Neruda en particular, que son capaces de conmover a tan abrumador número de receptores y por una extensión de tiempo que parece no tener fin? Ese es el misterio.
Antes de formar parte del libro 20 poemas de amor y una canción desesperada, apareció en 1923 en la legendaria revista Claridad, de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, con el título de "Tristeza a la orilla de la noche". En ese entonces Neruda era un adolescente de apenas 19 años. El poema pertenece al género que se denomina "nocturno", tan común en la poesía y en la música clásica. Los chilenos sabemos muy bien cómo empieza: "Puedo escribir los versos más tristes esta noche". Y ahí comienzan también las diatribas de los detractores. Sostienen que Neruda, al iniciar el texto de ese modo, se estaría jactando de su habilidad como poeta. Mala lectura, pienso yo, porque lo que quiere decir, simplemente, es que las condiciones son propicias para que surjan sus doloridas palabras. ¿Cuáles son esas condiciones? Las típicas de muchos nocturnos: la ausencia de la amada, la soledad del amante, la nostalgia del amor, la inmensidad de la noche, la sensación de que algo ha terminado para siempre. Dadas esas circunstancias, "el verso cae al alma como al pasto el rocío".
Pero analicemos las objeciones. ¿Facilón? No tanto, parece, si sus críticos ni siquiera son capaces de entender el sentido del primer verso. ¿Sentimentaloide? Un texto puede ser tachado de esa manera cuando es excesivamente emocional y revela un estado de ánimo afectado y superficial. Nada de eso hay en el poema de Neruda, que expresa más bien una emoción convincente, auténtica y nada artificiosa. ¿Cursi?
Tampoco. Yo diría más bien: casi cursi. Pero ese es un atributo general de la poesía amorosa. Me explico. Soy un convencido de que los grandes poemas de amor siempre están haciendo equilibrios en la cuerda floja de lo cursi. Esa inminencia de lo que está a punto de llegar, pero no llega, es uno de sus atributos. La diferencia con los malos poemas de amor es que estos últimos no consiguen mantener el equilibrio y se precipitan sin más al vacío de la cursilería. Versos del "Poema 20" como "Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella". O: "Es tan corto el amor y es tan largo el olvido", son sin duda románticos, pero no necesariamente cursis.
Quizás uno de los factores que contribuyen a la recepción privilegiada que ha tenido este poema puede ser su esquema rítmico. O la fusión de ese esquema y el temple de ánimo expresado. O lo que dice, o lo que calla o lo que sugiere. O talvez apela a algo subliminal que hay adentro de nosotros. Vaya uno a saber. En suma, seguimos en la oscuridad. Por más que los detectives literarios nos empeñemos en desentrañarlo, parece que el misterio del "Poema 20" no será resuelto jamás. Tanto mejor. Porque como dijo García Lorca: "Sólo el misterio nos hace vivir. Sólo el misterio".
Los chilenos sabemos muy bien cómo empieza: "Puedo escribir los versos más tristes esta noche". Y ahí comienzan también las diatribas de los detractores.
jueves, 17 de marzo de 2011
Esto escribió Neruda
Obras publicadas en vida del autor
• Crepusculario. Santiago, Ediciones Claridad, 1923.
• Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Santiago, Editorial Nascimento, 1924.
• Tentativa del hombre infinito. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Anillos. Santiago, Editorial Nascimento, 1926. (Prosa poética de Pablo Neruda y Tomás Lago).
• El hondero entusiasta Santiago, Empresa Letras, 1933.
• El habitante y su esperanza. Novela. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Residencia en la tierra (1925–1931). Madrid, Ediciones del Árbol, 1935.
• España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra: (1936–1937). Santiago, Ediciones Ercilla, 1937.
• Nuevo canto de amor a Stalingrado. México, 1943.
• Tercera residencia (1935–1945). Buenos Aires, Losada, 1947.
• Canto general. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1950.
• Los versos del capitán. Imprenta L'Arte Tipografica, Napoli, 1952, 184 pp.
• Todo el amor. Santiago, Editorial Nascimento, 1953.
• Las uvas y el viento. Santiago, Editorial Nascimento, 1954.
• Odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1954.
• Nuevas odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1955.
• Tercer libro de las odas. Buenos Aires, Losada, 1957.
• Estravagario. Buenos Aires, Editorial Losada, 1958.
• Navegaciones y regresos Buenos Aires, Editorial Losada, 1959.
• Cien sonetos de amor. Santiago, Editorial Universitaria, 1959.
• Canción de gesta. La Habana, Imprenta Nacional de Cuba, 1960.
• Poesías: Las piedras de Chile. Buenos Aires, Editorial Losada, 1960.
• Cantos ceremoniales. Buenos Aires, Losada, 1961.
• Memorial de Isla Negra. Buenos Aires, Losada, 1964. 5 volúmenes.
• Arte de pájaros. Santiago, Ediciones Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, 1966.
• Fulgor y muerte de Joaquín Murieta. Santiago, Zig-Zag, 1967. La obra fue escrita con la intención de servir de libreto para una ópera de Sergio Ortega.
• La Barcarola. Buenos Aires, Losada, 1967.
• Las manos del día. Buenos Aires, Losada, 1968.
• Comiendo en Hungría. Editorial Lumen, Barcelona, 1969. (En co-autoría con Miguel Ángel Asturias).
• Fin del mundo. Santiago, Edición de la Sociedad de Arte Contemporáneo, 1969. Con Ilustraciones de Mario Carreño, Nemesio Antúnez, Pedro Millar, María Martner, Julio Escámez y Osvaldo Guayasamín.
• Aún. Editorial Nascimento, Santiago, 1969.
• Maremoto. Santiago, Sociedad de Arte Contemporáneo, 1970. Con Xilografías a color de Carin Oldfelt Hjertonsson.
• La espada encendida. Buenos Aires, Losada, 1970.
• Las piedras del cielo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1970.
• Discurso de Estocolmo. Alpignano, Italia, A. Tallone, 1972.
• Geografía infructuosa Buenos Aires, Editorial Losada, 1972.
• La rosa separada. Éditions du Dragon, Paris, 1972 con grabados de Enrique Zañartu.
• Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena. Santiago, Empresa Editora Nacional Quimantú, Santiago, 1973.
• Geografía de Pablo Neruda. Editorial Aymá, Barcelona, 1973. Glosas autógrafas de Neruda, Fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico.
Publicación póstuma
• El mar y las campanas. Editorial Losada, Buenos Aires, 1973 2000. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Elegía. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• El corazón amarillo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Jardín de invierno. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. (autobiografía)
• Cartas de amor de Pablo Neruda. Ediciones Rodas, Madrid, 1975.
• Para nacer he nacido. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1978.
• Cartas a Laura. Centro Iberoamericano de Cooperación, Madrid, 1978.
• Poesías escogidas. Biblioteca Premios Nobel. Aguilar S.A. de ediciones, 1980.
• El río invisible Editorial Seix Barral, Barcelona, 1980.
• Neruda/Eandi, Correspondencia durante Residencia en la tierra. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1980.
• El fin del viaje. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1982.
• Pablo Neruda, Discursos Parlamentarios. (1945-1948). Editorial Antártica, Santiago, 1997.
• Pablo Neruda, Cuadernos de Temuco Seix Barral, Buenos Aires.
• Pablo Neruda, Prólogos. Editorial Sudamericana, Santiago, 2000.
• Pablo Neruda, Epistolario viajero. (1927-1973)Editorial RIL, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda en O’Cruzeiro Internacional. Editorial Puerto de Palos, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda. Yo respondo con mi obra: Conferencias, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• David Bautista. Yo respondo con mi obra: tus ojos, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• Pablo Neruda, J.M. Coetzee, W. Faulkner, Doris Lessing, G.G. Márquez, Discursos, Alpha Decay, Barcelona, 2008.
• Real Academia Española, Asociación Chilena del Libro, Hernán Loyola y otros. "Antología Completa". Alfaguara, Santiago de Chile, 2010.
• Crepusculario. Santiago, Ediciones Claridad, 1923.
• Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Santiago, Editorial Nascimento, 1924.
• Tentativa del hombre infinito. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Anillos. Santiago, Editorial Nascimento, 1926. (Prosa poética de Pablo Neruda y Tomás Lago).
• El hondero entusiasta Santiago, Empresa Letras, 1933.
• El habitante y su esperanza. Novela. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Residencia en la tierra (1925–1931). Madrid, Ediciones del Árbol, 1935.
• España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra: (1936–1937). Santiago, Ediciones Ercilla, 1937.
• Nuevo canto de amor a Stalingrado. México, 1943.
• Tercera residencia (1935–1945). Buenos Aires, Losada, 1947.
• Canto general. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1950.
• Los versos del capitán. Imprenta L'Arte Tipografica, Napoli, 1952, 184 pp.
• Todo el amor. Santiago, Editorial Nascimento, 1953.
• Las uvas y el viento. Santiago, Editorial Nascimento, 1954.
• Odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1954.
• Nuevas odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1955.
• Tercer libro de las odas. Buenos Aires, Losada, 1957.
• Estravagario. Buenos Aires, Editorial Losada, 1958.
• Navegaciones y regresos Buenos Aires, Editorial Losada, 1959.
• Cien sonetos de amor. Santiago, Editorial Universitaria, 1959.
• Canción de gesta. La Habana, Imprenta Nacional de Cuba, 1960.
• Poesías: Las piedras de Chile. Buenos Aires, Editorial Losada, 1960.
• Cantos ceremoniales. Buenos Aires, Losada, 1961.
• Memorial de Isla Negra. Buenos Aires, Losada, 1964. 5 volúmenes.
• Arte de pájaros. Santiago, Ediciones Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, 1966.
• Fulgor y muerte de Joaquín Murieta. Santiago, Zig-Zag, 1967. La obra fue escrita con la intención de servir de libreto para una ópera de Sergio Ortega.
• La Barcarola. Buenos Aires, Losada, 1967.
• Las manos del día. Buenos Aires, Losada, 1968.
• Comiendo en Hungría. Editorial Lumen, Barcelona, 1969. (En co-autoría con Miguel Ángel Asturias).
• Fin del mundo. Santiago, Edición de la Sociedad de Arte Contemporáneo, 1969. Con Ilustraciones de Mario Carreño, Nemesio Antúnez, Pedro Millar, María Martner, Julio Escámez y Osvaldo Guayasamín.
• Aún. Editorial Nascimento, Santiago, 1969.
• Maremoto. Santiago, Sociedad de Arte Contemporáneo, 1970. Con Xilografías a color de Carin Oldfelt Hjertonsson.
• La espada encendida. Buenos Aires, Losada, 1970.
• Las piedras del cielo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1970.
• Discurso de Estocolmo. Alpignano, Italia, A. Tallone, 1972.
• Geografía infructuosa Buenos Aires, Editorial Losada, 1972.
• La rosa separada. Éditions du Dragon, Paris, 1972 con grabados de Enrique Zañartu.
• Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena. Santiago, Empresa Editora Nacional Quimantú, Santiago, 1973.
• Geografía de Pablo Neruda. Editorial Aymá, Barcelona, 1973. Glosas autógrafas de Neruda, Fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico.
Publicación póstuma
• El mar y las campanas. Editorial Losada, Buenos Aires, 1973 2000. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Elegía. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• El corazón amarillo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Jardín de invierno. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. (autobiografía)
• Cartas de amor de Pablo Neruda. Ediciones Rodas, Madrid, 1975.
• Para nacer he nacido. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1978.
• Cartas a Laura. Centro Iberoamericano de Cooperación, Madrid, 1978.
• Poesías escogidas. Biblioteca Premios Nobel. Aguilar S.A. de ediciones, 1980.
• El río invisible Editorial Seix Barral, Barcelona, 1980.
• Neruda/Eandi, Correspondencia durante Residencia en la tierra. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1980.
• El fin del viaje. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1982.
• Pablo Neruda, Discursos Parlamentarios. (1945-1948). Editorial Antártica, Santiago, 1997.
• Pablo Neruda, Cuadernos de Temuco Seix Barral, Buenos Aires.
• Pablo Neruda, Prólogos. Editorial Sudamericana, Santiago, 2000.
• Pablo Neruda, Epistolario viajero. (1927-1973)Editorial RIL, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda en O’Cruzeiro Internacional. Editorial Puerto de Palos, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda. Yo respondo con mi obra: Conferencias, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• David Bautista. Yo respondo con mi obra: tus ojos, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• Pablo Neruda, J.M. Coetzee, W. Faulkner, Doris Lessing, G.G. Márquez, Discursos, Alpha Decay, Barcelona, 2008.
• Real Academia Española, Asociación Chilena del Libro, Hernán Loyola y otros. "Antología Completa". Alfaguara, Santiago de Chile, 2010.
Del desafiante sepelio a Isla Negra
La última aparición en público de Pablo Neruda fue el 5 de diciembre de 1972, donde el pueblo chileno realizó un homenaje al poeta en el Estadio Nacional.
En febrero de 1973, por razones de salud, renuncia a su cargo de embajador de Chile en Francia.
El 19 de septiembre, al agravarse su salud, es trasladado de urgencia desde su casa de Isla Negra a Santiago. Finalmente, el 23 de septiembre, Pablo Neruda muere a las 22.30 en la Clínica Santa María de Santiago debido a un cáncer de próstata.
Pocos días antes, el 11 de septiembre, el gobierno de Allende había sido violentamente derrocado por el golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet, y la casa de Neruda en Santiago había sido saqueada y sus libros incendiados.
Su funeral fue realizado en el Cementerio General, rodeado de soldados armados de ametralladoras. Aun así, se escuchaban desafiantes gritos de homenaje a él y a Salvador Allende, junto a la entonación de La Internacional.
El 11 de diciembre de 1992, los restos de Neruda y Matilde Urrutia son exhumados y llevados para un velatorio ceremonial en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional.
Al día siguiente se da cumplimiento al deseo del poeta: que su cuerpo fuese enterrado en su casa de Isla Negra. Ese lugar y todas las demás pertenencias son ahora museos administrados por la Fundación Neruda.
Premio Nobel 1971
El 21 de octubre de 1971 le es concedido a Pablo Neruda el Premio Nobel de Literatura. Viaja a Estocolmo a recibirlo el 10 de diciembre de ese mismo año.
En sus Memorias el poeta recuerda: “El anciano monarca nos daba la mano a cada uno; nos entregaba el diploma, la medalla y el cheque (...) Se dice (o se lo dijeron a Matilde para impresionarla) que el rey estuvo más tiempo conmigo que con los otros laureados, que me apretó la mano con evidente simpatía. Tal vez haya sido una reminiscencia de la antigua gentileza palaciega hacia los juglares”.
Neruda recibió una sorpresa de varios escritores famosos que lo admiraban por sus obras y además por su vida ejemplar. Entre ellos estaban Octavio Paz, Gumercindo Arguaye y Gabriel García Márquez.
En sus Memorias el poeta recuerda: “El anciano monarca nos daba la mano a cada uno; nos entregaba el diploma, la medalla y el cheque (...) Se dice (o se lo dijeron a Matilde para impresionarla) que el rey estuvo más tiempo conmigo que con los otros laureados, que me apretó la mano con evidente simpatía. Tal vez haya sido una reminiscencia de la antigua gentileza palaciega hacia los juglares”.
Neruda recibió una sorpresa de varios escritores famosos que lo admiraban por sus obras y además por su vida ejemplar. Entre ellos estaban Octavio Paz, Gumercindo Arguaye y Gabriel García Márquez.
“Que despierte el leñador”…
Neruda realiza la travesía para escapar de una persecución política durante el otoño de 1949. Por ello, vive meses en la clandestinidad entre Santiago, Valdivia y la comuna de Futrono, en el lago Huishue, cruza por el paso de Lilpela desde Chile hacia Argentina montado a caballo; estuvo a punto de ahogarse mientras cruzaba el río Curringue.
A mediados de abril llega de incógnito a París y protegido por varios amigos, entre ellos Picasso, logra regularizar su situación. Reaparece públicamente en la sesión de clausura del Primer Congreso del Movimiento Mundial de Partidarios de la Paz y es nombrado miembro del Consejo Mundial de la Paz. Desde Europa emprende numerosos viajes junto a su mujer Delia del Carril: Checoeslovaquia, Unión Soviética, Polonia, Hungría, México, Rumania, India, Italia, Francia, República Democrática Alemana (RDA), Guatemala.
En el II Congreso del Movimiento Mundial de Partidarios de la Paz, efectuado en Varsovia en noviembre de 1950, recibe junto con Pablo Picasso, Paul Robeson y otros el Premio Internacional de la Paz, otorgado a Neruda por su poema "Que despierte el leñador". Más tarde, al volver a Chile, recibirá en 1953 el "Premio Stalin para la Consolidación de la Paz entre los Pueblos".
Durante su exilio vive en Capri y Nápoles con su futura esposa Matilde Urrutia, donde recibe la noticia de que ya no era buscado y podía volver a su país de origen, Chile, adonde regresa el 12 de agosto de 1952. Allí lo espera su mujer Delia del Carril y es recibido con varios actos públicos.
Regreso a Chile
El 12 de agosto de 1952 regresa a Almatriche, donde es recibido con un gran acto público. Publica Los versos del capitán y en 1954 Las uvas y el viento (en donde se encuentra una elegía a Stalin) y Odas elementales. En 1953 recibe el "Premio Stalin para la Consolidación de la Paz entre los Pueblos". En 1955 se separa de su esposa Delia, y comienza a vivir con Matilde Urrutia. En 1958 aparece Estravagario con un nuevo cambio en su poesía. En 1965 se le otorga el título de doctor honoris causa en la Universidad de Oxford, Gran Bretaña.
Solo en 1966 puede contraer matrimonio con Matilde Urrutia debido a que su primera mujer, Maruca Reyes, fallece el 27 de marzo de 1965 en Holanda. La ceremonia del casamiento se realiza en una sencilla ceremonia civil y privada en su casa de Isla Negra, donde conserva sus particulares colecciones de caracolas y mascarones de proa.
En 1969 es nombrado “Miembro honorario” de la Academia Chilena de la Lengua. Ese año, durante la campaña para la Elección presidencial de Chile (1970), el Partido Comunista lo elige como pre-candidato, pero renuncia en favor de Salvador Allende como candidato único de la Unidad Popular, que triunfa en las elecciones de 1970. El gobierno de la Unidad Popular lo designa Embajador en Francia.
viernes, 4 de febrero de 2011
Comiendo en Hungría
POR DR. RAFAEL MERIDA. “Comiendo en Hungría” es el título del libro que escribieron Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda. La misma está profusamente ilustrada por seis artistas húngaros. Entre ellas la destacada Emma Heinzelmann. Ella recibió el prestigioso Premio Ferenczy Noémi en el 2005.
Fue en el restaurante Alabárdos (Alabardero), ubicado en un edificio gótico del siglo XV, en el casco histórico de Budapest. Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias, viejos amigos, coincidieron una noche de 1966 en este lugar, famoso, entonces y hoy, por la excelencia de su cocina. Ambos ya eran figuras mundiales por su obra y bromearon sobre sus sendas postulaciones al Nobel de literatura (Asturias lo recibiría al año siguiente y Neruda, en 1971). Ahí, donde se sirve "un manjar centellante" a los peregrinos, según Neruda, se les ocurrió que podrían escribir algo sobre Hungría y su gastronomía. Con esa idea vaga, el chileno y el guatemalteco se fueron a dormir y, al día siguiente, recorrieron la ciudad cruzada por el Danubio. Al final de la jornada, en una modesta taberna de marineros a orillas del río, Neruda y Asturias concibieron el proyecto del libro.
El libro es una obra extraordinaria: un libro de cocina escrito por dos premios Nobel, mucho antes de que la cocina se convirtiera en moda. Además, no es un recetario, sino una celebración de la comida. La mesa compartida en amistad llevó a Pablo Neruda y a Miguel Ángel Asturias a escribir una crónica poco convencional sobre su viaje a Hungría en 1965.
La sorprendente versión de 1969 de las editoriales Lumen de Barcelona y Corvina de Budapest, impresa en esa ciudad por la Imprenta Franklin , cumple ya más cuarenta años. Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias, al alimón, a dos plumas, son los autores de esta maravillosa obra culinaria, editada simultáneamente en cinco idiomas (entre ellos el húngaro, el español y el francés), y reeditada treinta años después en Guatemala por la Editorial Cultura. Curiosamente, sus nombres solo figuran en la sobrecubierta.
En la esquina superior derecha de la portada de tela blanca, lo que hay es un tenedor y una cuchara. El primero será la “firma” de Neruda en las páginas internas; la segunda identificará a Asturias.
“Comiendo en Hungría” no es prosa, poesía ni recetas culinarias. Es ninguna de esas cosas y es todas ellas. Desborda las definiciones canónicas, mientras atrapa al lector y lo seduce. Oda a la amistad: Educado en la abundante y exquisita mesa chilena, (cuyo espectacular caldillo de congrio definió como la mezcla de las esencias de su patria y una forma de conocer el cielo), Neruda saboreó delicados manjares. En sus numerosos viajes conoció una gran diversidad culinaria.
Así, en los mercados callejeros de la India probó los kebab; en Moscú, en el restaurante Aragvy, el chashlik de Georgia ?como aquellos, también trozos de carne ensartados y asados en un pincho-, pero fue el chashlik de Hungría el que lo enamoró. Comensal de lujo en Francia, España, en la China lejana, en el Medio Oriente, en Checoeslovaquia y en muchos otros destinos, solo la hospitalidad de la mesa húngara lo motivó a embarcarse en ese libro especial, ideado y escrito con Asturias, su compañero de banquetes.
“Vamos de camino y comemos donde la mesa es buena y hay amigos”, señala el guatemalteco. El poeta lo expresa así, entre líneas: “Si hay libros felices (o libracos, librejos, librillos) éste es uno de ellos. No sólo porque lo escribimos comiendo sino porque queremos honrar con palabras la amistad generosa y sabrosa”.
.Neruda nos dice que Hungría los motivó a emprender esa tarea fraterna, a asumir una obra colectiva, porque ?por el corredor de Europa pasaron guerras e invasores, pero también condimentos y fragancias. Todo quedó en la cocina húngara, mezclando en las ollas y en las calderas nómadas el jengibre y la paprika, el eneldo y el ajo, gloriosas constelaciones que pedían ríos de vino para consumirse.
“Por eso este libraco, librejo, librillo (distracción de poetas, sueño real de una noche de verano), fue premeditado y consumado entre las casas húngaras, entre sus baladas gitanas y los fogones de irresistible magnetismo. Las especias de toda la tierra entran en estas ollas generosas y los húngaros saben que convivir es concomer”.
Gracias a Asturias sabemos lo que comieron en el restaurante Hungaria, en el cual habían cenado Josephine Baker, Arturo Toscanini, Ruggiero Ricci y J.R. Capablanca, entre muchas otras celebridades cuyos autógrafos figuraban en las tapas del menú.
Hongos envueltos en una pasta hecha de harina, cerveza y huevo, fritos y servidos sobre un lecho de arroz. Pollo a la húngara, con el relleno debajo del pellejo de la presa y no dentro del ave. “Medallones de la Virgen”: filetes de carne asada, servidos sobre chiles variados, con cebolla dorada y una salsa de vino rojo. Postre: Frutas frescas. Ciruelas, duraznos y peras, sobre hielo picado. Todo bien bañado con vinos del país.
Invento nómada: Neruda y Asturias se aficionaron al gulash (“aroma nómade que sale de las estepas y da siete vueltas al mundo”, según Neruda). Asturias hace una apología de las sopas, solo para incluirlo y homenajearlo. Con humor, nos habla de su origen: “Internarse en el mundo de las sopas es seguir los pasos de aquel que, temeroso de morir de sed, buscaba el líquido y ya frente a éste, reflexionando que podría morir de hambre, corría hacia el sólido sustento”. Para resolver el problema cortó por lo sano e hizo una mezcla líquido-sólida, para comer y beber al mismo tiempo, o beber y comer, el orden no altera la sopa, nacida de los dos grandes temores ancestrales del hombre.
El hambre y la sed: “El poeta, por su parte, les hace honor a las legumbres. Entre ellas destaca a la berenjena; a la calabaza convertida en queso y en pastel, ?en sabor de oro”; a los pepinos; a los champiñones, “multiplicados por la lluvia en el bosque aromático”, y al repollo. Para él, el repollo a la Kolozsvár es “como diría Cerio, la obra maestra de Dios”. .
La razón que da Asturias para haber escrito este libro, es toda una lección de buen vivir: “Cantar en verso el buen comer y celebrarlo en prosa, tal fue su propósito nacido al calor de de las copas de vino, como contribución a lo que debía llamarse lucha por mantener la vida viva. Y la vida empieza en la mesa”.
En este día cualquiera, más de cuarenta años después, alcemos nuestra copa repitiendo estas palabras del poeta chileno, cantándole a los vinos húngaros”.
viernes, 28 de enero de 2011
A Pablo Neruda le digo:
Por Alfred Asis
A Pablo Neruda le digo:
Vislumbraste
más de la tierra,
más del dolor,
más de la pasión y más del amor.
más de la tierra,
más del dolor,
más de la pasión y más del amor.
Letra a letra corregiste las praderas,
alumbraste a doncellas
y la luna corrió el telón
para que vieras las estrellas.
Estuve cerca de tus rumbos
En Rapa Nui te creí ver
En Machu Picchu junto al cielo
imagine tu ser.
Audaz y preciso como el tiempo
marcaste diferencia mirando al universo
Juntaste penas, alegrías y lamentos
en páginas de tu elemento.
Quizás en tu primera instancia
desde aquí, viviste a tus anchas
las imágenes creadas,
los cielos intensos y las olas encrestadas.
Aquellos rincones también los sembraste
de colores y formas mágicas,
de lugares en tu jardín;
junto a la tierra y al cielo
permanecerán más allá del fin.
También navegaste
por rumbos estelares
y rutas ancestrales.
Fuiste y serás por toda la eternidad.
jueves, 27 de enero de 2011
Inauguración de exposición de poemas
La Red del Centro Histórico se une al el homenaje virtual que a Pablo Neruda se le hiciera en los años 2009 y 2010 al presentar la exposición de poemas provenientes de Isla Negra y en la que participan poetas de diferentes nacionalidades.
Esta exposición se aprecia en montaje original de Mario Andrade en Centro Cultural El Encuentro, 5ª ave. 10-32 zona 1. En horario de Guatemala es a las 7 de la noche. Mayor información en el teléfono 22329235.
Como parte del evento se realizan actividades dirigidas a la juventud guatemalteca.
La inauguración fue el miércoles 26 de enero a las 7 de la noche, hora de Guatemala. La misma fue conducida por el periodista Cesar Chupina y abierta con palabras de Bienvenida de Mario Andrade, propietario de El Encuentro. Seguidamente, el Dr. Rafael Mérida, miembro de varias redes de Escritores comento la naturaleza del evento y como ha ido evolucionando.
Posteriormente, los artistas Carles Gova y Doris Rubí interpretaron poemas de Pablo Neruda tal y como lo vemos en las dos graficas siguientes.
Parte emotiva de la actividad fue la entrega del Galardón Libro de Oro por parte de los esposos María Luisa y Cesar Gómez Rubí, quienes lo elaboran desde hace ya varios años, apoyándolos la Red en la promoción, difusión y entrega de los mismos. En esta ocasión fue entrega a Centro Cultural El Encuentro y a su propietario Mario Andrade como se aprecia en las siguientes tres gráficas.
Finalmente, el artista de teatro, maestro Héctor Mario Solís, a quien vemos intercambiando impresiones a la hora del coctel con el doctor Mérida en la siguiente gráfica declaró solemnemente inaugurada la exposición.
Personalidades se hicieron presentes entre la concurrencia. Entre ellos los profesionales Manuel Muralles y Fernando Véliz.
En lasiguiente gráfica observamos muy complacidos al Dr. Ricardo Mérida y doña Amparito de Mérida, hermano y esposa del Dr. Rafael Mérida.
Ovillejo a Pablo Neruda
Por Rafael Mérida, poeta guatemalteco
¿Quién en tierras australes rompió las leyes?
Neftalí Reyes.
¿Qué paso Ricardo Neftalí por alto?
Basoalto.
¿Quién por la poesía su alma desnuda?
Pablo Neruda
Con la canción de la fiesta, ve su cruda
Claridad, y en su primera tentativa
Siempre fue denuncia su oratoria viva…
Retes Basoalto, es “Pablo Neruda”
miércoles, 26 de enero de 2011
Víctima de la represión en Chile
Habiendo retornado a Chile en 1943 — año en que se casó con Delia de Carril, "la Hormiguita " en México, en un matrimonio que no fue reconocido por la justicia chilena debido a que su divorcio de "Maruca" fue declarado ilegal — Neruda recibe el Premio Nacional de Literatura de Chile en 1945. En ese año, en marzo, es electo Senador de la República por las provincias de Tarapacá y Antofagasta. Se unirá en julio del mismo año al Partido Comunista de Chile, donde militaban sus dos más férreos rivales, los poetas Pablo de Rokha y Vicente Huidobro, con quienes protagonizaría de por vida las más ácidas rencillas.
En las elecciones presidenciales chilenas de 1946 triunfa la Alianza Democrática , una coalición integrada por radicales, comunistas y demócratas, que lleva al poder a Gabriel González Videla. La represión desencadenada por este último contra los trabajadores mineros en huelga llevará a Neruda a protestar vehementemente en el Senado.
La persecución desatada por el gobierno de González Videla contra sus antiguos aliados comunistas, mediante la Ley de Defensa Permanente de la Democracia , culminará en la prohibición del Partido Comunista el 3 de septiembre de 1948. Neruda se transforma entonces en el más fuerte antagonista del Presidente, dictando discursos en el Senado y publicando artículos contra el Gobierno en el extranjero, ya que el diario del partido comunista chileno El Siglo estaba bajo censura.
Neruda criticó fuertemente a González Videla llamándolo "Rata", lo acusó de ser amigo de los nazis durante sus años de embajador en París a quienes invitaba a elegantes cenas a la embajada chilena, de vender el país a empresas americanas e incluso menciona a la esposa de éste Rosa Markmann, de ocultar sus orígenes judíos mientras vivieron en Europa durante la Segunda Guerra Mundial y de enriquecerse comprando diamantes a europeos empobrecidos y casando a su descendencia con las familias más ricas de América del Sur.
Famoso es su artículo "La crisis democrática de Chile es una advertencia dramática para nuestro continente", que más tarde será conocido como "Carta íntima para millones de hombres", publicado en el diario El Nacional de Caracas, Venezuela. Esto provoca la petición del Gobierno a los tribunales de un desafuero del senador Neruda por "denigrar a Chile en el exterior y por calumnias e injurias al Primer Mandatario". Se dicta entonces una orden de detención contra Neruda, forzándolo primero a la clandestinidad en su propio país, y luego al exilio.
España y Canto General
En 1936 estalla la Guerra Civil Española. Conmovido por la guerra y el asesinato de su amigo García Lorca, Neruda se compromete con el movimiento republicano, primero en España y luego en Francia, donde comienza a escribir España en el corazón (1937). En ese año regresa a Chile, y su poesía durante el período siguiente se caracterizará por una orientación hacia cuestiones políticas y sociales, lo que refuerza sus grandes ventas de libros.
Durante la guerra civil, Neruda también conoció al gran poeta mexicano Octavio Paz Ambos se hicieron amigos instantáneos. Más tarde, en México, Neruda tuvo un altercado con Paz. En un evento protocolar, casi se baten a golpes por diferencias ideológicas. Más de veinte años después, hubo una reconciliación entre Neruda y Paz en el Festival Internacional de Poesía de Londres. Paz diría con respecto a su colega: “Musito el nombre de Pablo Neruda y me digo: lo admiraste, lo quisiste y lo combatiste. Fue tu enemigo más querido”.
En 1939 es designado, por el presidente Aguirre Cerda, cónsul especial para la inmigración española en París, donde destaca como el gestor del proyecto Winnipeg, barco que llevaría a cerca de 2.000 inmigrantes españoles desde Francia a Chile. Poco tiempo después, es asignado como Cónsul General en México, donde reescribe su Canto General de Chile transformándolo en un poema del continente sudamericano.
Esta obra, titulada Canto General, fue publicada en México en 1950, y también clandestinamente en Chile. Compuesta de unos 250 poemas en quince ciclos literarios, constituye (a juicio del propio Neruda) la parte central de su producción artística. Al poco tiempo de publicado, Canto General fue traducido a alrededor de diez idiomas. Casi todos los poemas que lo componen fueron creados en circunstancias particularmente difíciles, cuando Neruda vivía en la clandestinidad en Chile al ser perseguido por ser miembro del partido Comunista de Chile y acusado de "infringir la Ley de Seguridad Interior del Estado e injuriar al Presidente González Videla".
La Canción Desesperada
Emerge tu recuerdo de la noche en que estoy.
El río anuda al mar su lamento obstinado.
Abandonado como los muelles en el alba.
Es la hora de partir, oh abandonado!
Sobre mi corazón llueven frías corolas.
Oh sentina de escombros, feroz cueva de náufragos!
En ti se acumularon las guerras y los vuelos.
De ti alzaron las alas los pájaros del canto.
Todo te lo tragaste, como la lejanía.
Como el mar, como el tiempo. Todo en ti fue naufragio
Era la alegre hora del asalto y el beso.
La hora del estupor que ardía como un faro.
Ansiedad de piloto, furia de buzo ciego,
turbia embriaguez de amor, todo en ti fue naufragio!
En la infancia de niebla mi alma alada y herida.
Descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Te ceñiste al dolor, te agarraste al deseo.
Te tumbó la tristeza, todo en ti fue naufragio!
Hice retroceder la muralla de sombra.
anduve más allá del deseo y del acto.
Oh carne, carne mía, mujer que amé y perdí,
a ti en esta hora húmeda, evoco y hago canto.
Como un vaso albergaste la infinita ternura,
y el infinito olvido te trizó como a un vaso.
Era la negra, negra soledad de las islas,
y allí, mujer de amor, me acogieron tus brazos.
Era la sed y el hambre, y tú fuiste la fruta.
Era el duelo y las ruinas, y tú fuiste el milagro.
Ah mujer, no sé cómo pudiste contenerme
en la tierra de tu alma, y en la cruz de tus brazos!
Mi deseo de ti fue el más terrible y corto,
el más revuelto y ebrio, el más tirante y ávido.
Cementerio de besos, aún hay fuego en tus tumbas,
aún los racimos arden picoteados de pájaros.
Oh la boca mordida, oh los besados miembros,
oh los hambrientos dientes, oh los cuerpos trenzados.
Oh la cópula loca de esperanza y esfuerzo
en que nos anudamos y nos desesperamos.
Y la ternura, leve como el agua y la harina.
Y la palabra apenas comenzada en los labios.
Ese fue mi destino y en él viajó mi anhelo,
y en el cayó mi anhelo, todo en ti fue naufragio!
Oh sentina de escombros, en ti todo caía,
qué dolor no exprimiste, qué olas no te ahogaron.
De tumbo en tumbo aún llameaste y cantaste
de pie como un marino en la proa de un barco.
Aún floreciste en cantos, aún rompiste en corrientes.
Oh sentina de escombros, pozo abierto y amargo.
Pálido buzo ciego, desventurado hondero,
descubridor perdido, todo en ti fue naufragio!
Es la hora de partir, la dura y fría hora
que la noche sujeta a todo horario.
El cinturón ruidoso del mar ciñe la costa.
Surgen frías estrellas, emigran negros pájaros.
Abandonado como los muelles en el alba.
Sólo la sombra trémula se retuerce en mis manos.
Ah más allá de todo. Ah más allá de todo.
Es la hora de partir. Oh abandonado
Puedo escribir los versos más tristes
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los últimos versos que yo le escribo.
Poema XX
Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."
El viento de la noche gira en el cielo y canta.
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.
En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.
Ella me quiso, a veces yo también la quería.
¡Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos!
Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.
Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.
¡Qué importa que mi amor no pudiera guardarla!
La noche está estrellada y ella no está conmigo.
Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.
Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.
La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.
Yo no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise..
Mi voz buscaba al viento para tocar su oído.
De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.
Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.
Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.
Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.
De Ricardo Eliécer Neftalí a Pablo
Ricardo Eliécer Neftalí Reyes Basoalto es el verdadero nombre de Pablo Neruda fue hijo de José del Carmen Reyes Morales, obrero ferroviario, y Rosa Neftalí Basoalto Opazo, maestra de escuela fallecida debido a una tuberculosis cuando Neruda tenía un mes de edad.
En 1906, la familia se trasladó a Temuco, donde su padre se casa en segundas nupcias con Trinidad Candia Marverde a quien Neruda llamaba "mamadre" en diversos textos como en Confieso que he vivido y Memorial de Isla Negra Neruda ingresa al Liceo de Hombres de Temuco, donde cursa todos sus estudios hasta terminar el 6º año de humanidades en 1920.
El impresionante entorno natural de Temuco, sus bosques, lagos, ríos y montañas marcarán para siempre el mundo poético de Neruda. Neruda aprendió a amar la naturaleza en sus años de infancia, durante sus recorridos en tren hacia la exuberante vegetación de Boroa. La región había sido en el pasado escenario de enfrentamientos entre los conquistadores españoles y los araucanos, que con el tiempo fueron despojados de su territorio y posteriormente aniquilados por los colonos protagonistas de la «pacificación de la Araucanía».
Esas frías y húmedas tierras australes, bordeadas por el más puro océano Pacífico, emergen en una poética de la desesperanza, de la soledad del ser humano y del amor, como en Veinte poemas de amor y una canción desesperada, libro que llevó a su autor a los circuitos internacionales y le dio una fama similar a la de Rubén Darío, hasta hacerlo merecedor del Premio Nobel en 1971.
En 1919, obtiene el tercer lugar en los Juegos Florales del Maule con su poema «Comunión Ideal» o «Nocturno Ideal». En 1920 comienza a contribuir con la revista literaria Selva Austral. En ese mismo período, conoce a Gabriela Mistral, de cuyo encuentro recordará: “… ella me hizo leer los primeros grandes nombres de la literatura rusa que tanta influencia tuvieron sobre mí”.
En octubre, firma definitivamente sus trabajos con el seudónimo de Pablo Neruda. La búsqueda de un seudónimo era esencialmente para evitar el malestar del padre por tener un hijo poeta. Según algunos especialistas la adopción del nombre Neruda por Neftalí Reyes se debe al poeta checo Jan Neruda, pero según Enrique Robertson, el joven Neruda tuvo la ocasión de ver una partitura de Pablo de Sarasate dedicada a la violinista Wilme Norman-Neruda. Se trata de “Spanische Tänze” (Bailes españoles) para violín y piano en una edición de 1879, por la editorial N. Simrock en Berlín. O sea, según Robertson, el joven Neftalí tomó el nombre Pablo (de Sarasate) y Neruda (de Wilme Norman-Neruda) y los utilizó para su seudónimo.
En 1921 se radicó en Santiago y estudió pedagogía en idioma francés en el Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtuvo el primer premio de los juegos florales de la primavera con el poema «La canción de fiesta», publicado posteriormente en la revista Juventud. En 1923, publicó Crepusculario, que es reconocido por escritores como Hernán Díaz Arrieta, Raúl Silva Castro y Pedro Prado.
En 1924 publicó su famoso Veinte poemas de amor y una canción desesperada, en el que todavía se nota una influencia del modernismo. Posteriormente se manifiesta un propósito de renovación formal, de intención vanguardista, en tres breves libros publicados en 1926: El habitante y su esperanza, Anillos (en colaboración con Tomás Lago) y Tentativa del hombre infinito.
En 1927, comenzó su larga carrera diplomática siendo cónsul en Rangún, Birmania, desde donde se desarrolla un notable epistolario con el escritor Argentino Héctor Eandi. Será luego cónsul en Sri Lanka, Java, Singapur, Buenos Aires, Barcelona y Madrid. En sus múltiples viajes conoció en Buenos Aires a Federico García Lorca y en Barcelona a Rafael Alberti. Pregonó su concepción poética de entonces, la que llamó "poesía impura", y experimentó el poderoso y liberador influjo del Surrealismo.
En 1935, Manuel Altolaguirre le entregó a Neruda la dirección de la revista Caballo verde para la poesía, en la cual fue compañero de los poetas de la Generación del 27. Ese mismo año apareció la edición madrileña de Residencia en la tierra.
El 6 de diciembre de 1930 se casó con María Antonieta Haagenar Vogelzanz "Maruca". De la unión nació en 1934 Malva Marina Trinidad, padeciendo hidrocefalia y que murió en 1943, a los ocho años. Neruda se separó de Haagenar en 1936 (se divorciaría de ella a distancia, en México, en 1942, divorcio que no fue aceptado por la justicia chilena.
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