viernes, 9 de noviembre de 2012
miércoles, 11 de julio de 2012
Oda al Gato
Los animales fueron
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.
El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.
No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.
Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.
Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.
imperfectos,
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.
El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.
No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.
Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.
Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.
Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.
viernes, 3 de junio de 2011
Lo mataron?
La Justicia chilena acogió a trámite la querella presentada por el Partido Comunista de Chile (PC) para que se investigue si el poeta Pablo Neruda, fallecido el 23 de septiembre de 1973, fue asesinado o murió debido al cáncer que padecía, confirmaron ayer fuentes judiciales.
El juez encargado del caso, Mario Carroza, que también encabeza la investigación para aclarar la muerte ardel presidente Salvador Allende (1970-1973), ordenó que se lleven a cabo todas las diligencias solicitadas por el PC.
martes, 26 de abril de 2011
El misterio del Poema 20
POR OSCAR HAHN. Tomado de Suplemento Cultural de http://www.lahora.com.gt/
¿A qué se debe la sostenida y multitudinaria popularidad del poema de Neruda? ¿Tienen razón quienes lo critican?
Entro en cierta página de YouTube y veo que tiene más de 10.000.000 de reproducciones. Repito: Diez millones. ¿El último hit de Lady Gaga, U2 o Justin Bieber? No. Es el "Poema 20" de Pablo Neruda, leído por el actor argentino Arturo Puig. Y eso, sin contar las reediciones del poema en innumerables libros impresos en castellano y en cuanta lengua existe. Más notable aún si consideramos que casi todas las composiciones de otros poetas, escritas en la misma época del "Poema 20", ya están perfectamente obsoletas y han pasado al olvido. Interesante, además, que ocurra con este poema que fue descalificado, y sigue siéndolo, con el lugar común de que no es un poema, sino un bolero, es decir, un texto supuestamente facilón, sentimentaloide y cursi; argumentos que serían abonados justamente por aquello de los diez millones. Esa descomunal cantidad de visitantes -se dice- jamás se interesaría en algo verdaderamente significativo y profundo. Lo que no explican es por qué otros poemas que podrían ser criticados sobre la misma base que el de Neruda no tienen ni remotamente el récord que ostenta el "Poema 20". O, dicho en otros términos, ¿qué encierran los versos de Neruda en particular, que son capaces de conmover a tan abrumador número de receptores y por una extensión de tiempo que parece no tener fin? Ese es el misterio.
Antes de formar parte del libro 20 poemas de amor y una canción desesperada, apareció en 1923 en la legendaria revista Claridad, de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, con el título de "Tristeza a la orilla de la noche". En ese entonces Neruda era un adolescente de apenas 19 años. El poema pertenece al género que se denomina "nocturno", tan común en la poesía y en la música clásica. Los chilenos sabemos muy bien cómo empieza: "Puedo escribir los versos más tristes esta noche". Y ahí comienzan también las diatribas de los detractores. Sostienen que Neruda, al iniciar el texto de ese modo, se estaría jactando de su habilidad como poeta. Mala lectura, pienso yo, porque lo que quiere decir, simplemente, es que las condiciones son propicias para que surjan sus doloridas palabras. ¿Cuáles son esas condiciones? Las típicas de muchos nocturnos: la ausencia de la amada, la soledad del amante, la nostalgia del amor, la inmensidad de la noche, la sensación de que algo ha terminado para siempre. Dadas esas circunstancias, "el verso cae al alma como al pasto el rocío".
Pero analicemos las objeciones. ¿Facilón? No tanto, parece, si sus críticos ni siquiera son capaces de entender el sentido del primer verso. ¿Sentimentaloide? Un texto puede ser tachado de esa manera cuando es excesivamente emocional y revela un estado de ánimo afectado y superficial. Nada de eso hay en el poema de Neruda, que expresa más bien una emoción convincente, auténtica y nada artificiosa. ¿Cursi?
Tampoco. Yo diría más bien: casi cursi. Pero ese es un atributo general de la poesía amorosa. Me explico. Soy un convencido de que los grandes poemas de amor siempre están haciendo equilibrios en la cuerda floja de lo cursi. Esa inminencia de lo que está a punto de llegar, pero no llega, es uno de sus atributos. La diferencia con los malos poemas de amor es que estos últimos no consiguen mantener el equilibrio y se precipitan sin más al vacío de la cursilería. Versos del "Poema 20" como "Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella". O: "Es tan corto el amor y es tan largo el olvido", son sin duda románticos, pero no necesariamente cursis.
Quizás uno de los factores que contribuyen a la recepción privilegiada que ha tenido este poema puede ser su esquema rítmico. O la fusión de ese esquema y el temple de ánimo expresado. O lo que dice, o lo que calla o lo que sugiere. O talvez apela a algo subliminal que hay adentro de nosotros. Vaya uno a saber. En suma, seguimos en la oscuridad. Por más que los detectives literarios nos empeñemos en desentrañarlo, parece que el misterio del "Poema 20" no será resuelto jamás. Tanto mejor. Porque como dijo García Lorca: "Sólo el misterio nos hace vivir. Sólo el misterio".
Los chilenos sabemos muy bien cómo empieza: "Puedo escribir los versos más tristes esta noche". Y ahí comienzan también las diatribas de los detractores.
jueves, 17 de marzo de 2011
Esto escribió Neruda
Obras publicadas en vida del autor
• Crepusculario. Santiago, Ediciones Claridad, 1923.
• Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Santiago, Editorial Nascimento, 1924.
• Tentativa del hombre infinito. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Anillos. Santiago, Editorial Nascimento, 1926. (Prosa poética de Pablo Neruda y Tomás Lago).
• El hondero entusiasta Santiago, Empresa Letras, 1933.
• El habitante y su esperanza. Novela. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Residencia en la tierra (1925–1931). Madrid, Ediciones del Árbol, 1935.
• España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra: (1936–1937). Santiago, Ediciones Ercilla, 1937.
• Nuevo canto de amor a Stalingrado. México, 1943.
• Tercera residencia (1935–1945). Buenos Aires, Losada, 1947.
• Canto general. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1950.
• Los versos del capitán. Imprenta L'Arte Tipografica, Napoli, 1952, 184 pp.
• Todo el amor. Santiago, Editorial Nascimento, 1953.
• Las uvas y el viento. Santiago, Editorial Nascimento, 1954.
• Odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1954.
• Nuevas odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1955.
• Tercer libro de las odas. Buenos Aires, Losada, 1957.
• Estravagario. Buenos Aires, Editorial Losada, 1958.
• Navegaciones y regresos Buenos Aires, Editorial Losada, 1959.
• Cien sonetos de amor. Santiago, Editorial Universitaria, 1959.
• Canción de gesta. La Habana, Imprenta Nacional de Cuba, 1960.
• Poesías: Las piedras de Chile. Buenos Aires, Editorial Losada, 1960.
• Cantos ceremoniales. Buenos Aires, Losada, 1961.
• Memorial de Isla Negra. Buenos Aires, Losada, 1964. 5 volúmenes.
• Arte de pájaros. Santiago, Ediciones Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, 1966.
• Fulgor y muerte de Joaquín Murieta. Santiago, Zig-Zag, 1967. La obra fue escrita con la intención de servir de libreto para una ópera de Sergio Ortega.
• La Barcarola. Buenos Aires, Losada, 1967.
• Las manos del día. Buenos Aires, Losada, 1968.
• Comiendo en Hungría. Editorial Lumen, Barcelona, 1969. (En co-autoría con Miguel Ángel Asturias).
• Fin del mundo. Santiago, Edición de la Sociedad de Arte Contemporáneo, 1969. Con Ilustraciones de Mario Carreño, Nemesio Antúnez, Pedro Millar, María Martner, Julio Escámez y Osvaldo Guayasamín.
• Aún. Editorial Nascimento, Santiago, 1969.
• Maremoto. Santiago, Sociedad de Arte Contemporáneo, 1970. Con Xilografías a color de Carin Oldfelt Hjertonsson.
• La espada encendida. Buenos Aires, Losada, 1970.
• Las piedras del cielo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1970.
• Discurso de Estocolmo. Alpignano, Italia, A. Tallone, 1972.
• Geografía infructuosa Buenos Aires, Editorial Losada, 1972.
• La rosa separada. Éditions du Dragon, Paris, 1972 con grabados de Enrique Zañartu.
• Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena. Santiago, Empresa Editora Nacional Quimantú, Santiago, 1973.
• Geografía de Pablo Neruda. Editorial Aymá, Barcelona, 1973. Glosas autógrafas de Neruda, Fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico.
Publicación póstuma
• El mar y las campanas. Editorial Losada, Buenos Aires, 1973 2000. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Elegía. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• El corazón amarillo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Jardín de invierno. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. (autobiografía)
• Cartas de amor de Pablo Neruda. Ediciones Rodas, Madrid, 1975.
• Para nacer he nacido. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1978.
• Cartas a Laura. Centro Iberoamericano de Cooperación, Madrid, 1978.
• Poesías escogidas. Biblioteca Premios Nobel. Aguilar S.A. de ediciones, 1980.
• El río invisible Editorial Seix Barral, Barcelona, 1980.
• Neruda/Eandi, Correspondencia durante Residencia en la tierra. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1980.
• El fin del viaje. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1982.
• Pablo Neruda, Discursos Parlamentarios. (1945-1948). Editorial Antártica, Santiago, 1997.
• Pablo Neruda, Cuadernos de Temuco Seix Barral, Buenos Aires.
• Pablo Neruda, Prólogos. Editorial Sudamericana, Santiago, 2000.
• Pablo Neruda, Epistolario viajero. (1927-1973)Editorial RIL, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda en O’Cruzeiro Internacional. Editorial Puerto de Palos, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda. Yo respondo con mi obra: Conferencias, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• David Bautista. Yo respondo con mi obra: tus ojos, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• Pablo Neruda, J.M. Coetzee, W. Faulkner, Doris Lessing, G.G. Márquez, Discursos, Alpha Decay, Barcelona, 2008.
• Real Academia Española, Asociación Chilena del Libro, Hernán Loyola y otros. "Antología Completa". Alfaguara, Santiago de Chile, 2010.
• Crepusculario. Santiago, Ediciones Claridad, 1923.
• Veinte poemas de amor y una canción desesperada. Santiago, Editorial Nascimento, 1924.
• Tentativa del hombre infinito. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Anillos. Santiago, Editorial Nascimento, 1926. (Prosa poética de Pablo Neruda y Tomás Lago).
• El hondero entusiasta Santiago, Empresa Letras, 1933.
• El habitante y su esperanza. Novela. Santiago, Editorial Nascimento, 1926.
• Residencia en la tierra (1925–1931). Madrid, Ediciones del Árbol, 1935.
• España en el corazón. Himno a las glorias del pueblo en la guerra: (1936–1937). Santiago, Ediciones Ercilla, 1937.
• Nuevo canto de amor a Stalingrado. México, 1943.
• Tercera residencia (1935–1945). Buenos Aires, Losada, 1947.
• Canto general. México, Talleres Gráficos de la Nación, 1950.
• Los versos del capitán. Imprenta L'Arte Tipografica, Napoli, 1952, 184 pp.
• Todo el amor. Santiago, Editorial Nascimento, 1953.
• Las uvas y el viento. Santiago, Editorial Nascimento, 1954.
• Odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1954.
• Nuevas odas elementales. Buenos Aires, Editorial Losada, 1955.
• Tercer libro de las odas. Buenos Aires, Losada, 1957.
• Estravagario. Buenos Aires, Editorial Losada, 1958.
• Navegaciones y regresos Buenos Aires, Editorial Losada, 1959.
• Cien sonetos de amor. Santiago, Editorial Universitaria, 1959.
• Canción de gesta. La Habana, Imprenta Nacional de Cuba, 1960.
• Poesías: Las piedras de Chile. Buenos Aires, Editorial Losada, 1960.
• Cantos ceremoniales. Buenos Aires, Losada, 1961.
• Memorial de Isla Negra. Buenos Aires, Losada, 1964. 5 volúmenes.
• Arte de pájaros. Santiago, Ediciones Sociedad de Amigos del Arte Contemporáneo, 1966.
• Fulgor y muerte de Joaquín Murieta. Santiago, Zig-Zag, 1967. La obra fue escrita con la intención de servir de libreto para una ópera de Sergio Ortega.
• La Barcarola. Buenos Aires, Losada, 1967.
• Las manos del día. Buenos Aires, Losada, 1968.
• Comiendo en Hungría. Editorial Lumen, Barcelona, 1969. (En co-autoría con Miguel Ángel Asturias).
• Fin del mundo. Santiago, Edición de la Sociedad de Arte Contemporáneo, 1969. Con Ilustraciones de Mario Carreño, Nemesio Antúnez, Pedro Millar, María Martner, Julio Escámez y Osvaldo Guayasamín.
• Aún. Editorial Nascimento, Santiago, 1969.
• Maremoto. Santiago, Sociedad de Arte Contemporáneo, 1970. Con Xilografías a color de Carin Oldfelt Hjertonsson.
• La espada encendida. Buenos Aires, Losada, 1970.
• Las piedras del cielo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1970.
• Discurso de Estocolmo. Alpignano, Italia, A. Tallone, 1972.
• Geografía infructuosa Buenos Aires, Editorial Losada, 1972.
• La rosa separada. Éditions du Dragon, Paris, 1972 con grabados de Enrique Zañartu.
• Incitación al Nixonicidio y alabanza de la revolución chilena. Santiago, Empresa Editora Nacional Quimantú, Santiago, 1973.
• Geografía de Pablo Neruda. Editorial Aymá, Barcelona, 1973. Glosas autógrafas de Neruda, Fotos de Sara Facio y Alicia D'Amico.
Publicación póstuma
• El mar y las campanas. Editorial Losada, Buenos Aires, 1973 2000. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Elegía. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• El corazón amarillo. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974
• Jardín de invierno. Editorial Losada, Buenos Aires, 1974.
• Confieso que he vivido. Memorias. Barcelona, Seix Barral, 1974. (autobiografía)
• Cartas de amor de Pablo Neruda. Ediciones Rodas, Madrid, 1975.
• Para nacer he nacido. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1978.
• Cartas a Laura. Centro Iberoamericano de Cooperación, Madrid, 1978.
• Poesías escogidas. Biblioteca Premios Nobel. Aguilar S.A. de ediciones, 1980.
• El río invisible Editorial Seix Barral, Barcelona, 1980.
• Neruda/Eandi, Correspondencia durante Residencia en la tierra. Editorial Sudamericana, Buenos Aires, 1980.
• El fin del viaje. Editorial Seix Barral, Barcelona, 1982.
• Pablo Neruda, Discursos Parlamentarios. (1945-1948). Editorial Antártica, Santiago, 1997.
• Pablo Neruda, Cuadernos de Temuco Seix Barral, Buenos Aires.
• Pablo Neruda, Prólogos. Editorial Sudamericana, Santiago, 2000.
• Pablo Neruda, Epistolario viajero. (1927-1973)Editorial RIL, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda en O’Cruzeiro Internacional. Editorial Puerto de Palos, Santiago, 2004.
• Pablo Neruda. Yo respondo con mi obra: Conferencias, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• David Bautista. Yo respondo con mi obra: tus ojos, Discursos, Cartas, Declaraciones. (1932 - 1959). Ediciones Universidad de Salamanca, Salamanca, España, 2004.
• Pablo Neruda, J.M. Coetzee, W. Faulkner, Doris Lessing, G.G. Márquez, Discursos, Alpha Decay, Barcelona, 2008.
• Real Academia Española, Asociación Chilena del Libro, Hernán Loyola y otros. "Antología Completa". Alfaguara, Santiago de Chile, 2010.
Del desafiante sepelio a Isla Negra
La última aparición en público de Pablo Neruda fue el 5 de diciembre de 1972, donde el pueblo chileno realizó un homenaje al poeta en el Estadio Nacional.
En febrero de 1973, por razones de salud, renuncia a su cargo de embajador de Chile en Francia.
El 19 de septiembre, al agravarse su salud, es trasladado de urgencia desde su casa de Isla Negra a Santiago. Finalmente, el 23 de septiembre, Pablo Neruda muere a las 22.30 en la Clínica Santa María de Santiago debido a un cáncer de próstata.
Pocos días antes, el 11 de septiembre, el gobierno de Allende había sido violentamente derrocado por el golpe de Estado encabezado por el general Augusto Pinochet, y la casa de Neruda en Santiago había sido saqueada y sus libros incendiados.
Su funeral fue realizado en el Cementerio General, rodeado de soldados armados de ametralladoras. Aun así, se escuchaban desafiantes gritos de homenaje a él y a Salvador Allende, junto a la entonación de La Internacional.
El 11 de diciembre de 1992, los restos de Neruda y Matilde Urrutia son exhumados y llevados para un velatorio ceremonial en el Salón de Honor del ex Congreso Nacional.
Al día siguiente se da cumplimiento al deseo del poeta: que su cuerpo fuese enterrado en su casa de Isla Negra. Ese lugar y todas las demás pertenencias son ahora museos administrados por la Fundación Neruda.
Premio Nobel 1971
El 21 de octubre de 1971 le es concedido a Pablo Neruda el Premio Nobel de Literatura. Viaja a Estocolmo a recibirlo el 10 de diciembre de ese mismo año.
En sus Memorias el poeta recuerda: “El anciano monarca nos daba la mano a cada uno; nos entregaba el diploma, la medalla y el cheque (...) Se dice (o se lo dijeron a Matilde para impresionarla) que el rey estuvo más tiempo conmigo que con los otros laureados, que me apretó la mano con evidente simpatía. Tal vez haya sido una reminiscencia de la antigua gentileza palaciega hacia los juglares”.
Neruda recibió una sorpresa de varios escritores famosos que lo admiraban por sus obras y además por su vida ejemplar. Entre ellos estaban Octavio Paz, Gumercindo Arguaye y Gabriel García Márquez.
En sus Memorias el poeta recuerda: “El anciano monarca nos daba la mano a cada uno; nos entregaba el diploma, la medalla y el cheque (...) Se dice (o se lo dijeron a Matilde para impresionarla) que el rey estuvo más tiempo conmigo que con los otros laureados, que me apretó la mano con evidente simpatía. Tal vez haya sido una reminiscencia de la antigua gentileza palaciega hacia los juglares”.
Neruda recibió una sorpresa de varios escritores famosos que lo admiraban por sus obras y además por su vida ejemplar. Entre ellos estaban Octavio Paz, Gumercindo Arguaye y Gabriel García Márquez.
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